Un apartamento luminoso en la costa mediterránea, donde la luz natural, la sensación de amplitud y las vistas al mar fueron el punto de partida para crear un interior contemporáneo y sereno.
En este proyecto, nuestro objetivo no era solo resaltar las cualidades del espacio, sino también cuidar los detalles que hacen más cómoda la vida cotidiana. Delimitamos visualmente las distintas zonas funcionales, combinamos diferentes escenarios de iluminación para cambiar la atmósfera del interior a lo largo del día e integramos los elementos técnicos en el diseño del recibidor. En el salón, la chimenea se incorporó a una composición de mueble diseñada y realizada a medida, creando una solución que combina funcionalidad y estética. La paleta de tonos claros, el juego de luces y sombras y la atención a cada detalle nos permitieron crear un interior en el que la estética convive con la funcionalidad. Nada resulta excesivo: el espacio conserva su amplitud y ligereza, mientras que el mar se convierte en una prolongación natural del interior.
El resultado es un apartamento mediterráneo contemporáneo donde la distribución cuidada, el confort y la ligereza visual forman un conjunto equilibrado.